La Capilla

Se puede decir, sin miedo a equivocarnos, que la capilla de San José es uno de los espacios más significativos y sorprendentes del rico Patrimonio Histórico de la Sevilla. Significativo, por ser posiblemente donde mejor se refleja la cultura sevillana del siglo XVIII. Su construcción se debe a una iniciativa civil, la del Gremio de Carpinteros de lo Blanco. En su diseño participan todos los miembros de la corporación, por lo que la cultura popular está fundida con la culta, dando un resultado único e irrepetible. Sorprendente, por ser un espacio casi irreal, ilusorio, donde se pierde la escala humana. Toda referencia arquitectónica ha sucumbido en favor de la talla en madera y la acumulación decorativa, abigarrada, donde las líneas onduladas y curvas triunfan sobre el orden y la lógica. Es el culmen, el no va más, del barroco sevillano. Es la obra que pone el colofón, el broche final, a un periodo de intensa actividad creativa, que tantos y magníficos ejemplos dejó en nuestra ciudad.

Según Bonet Correa, que revalorizó el barroco andaluz, la capilla es un cofre, un estuche de las maravillas, en la que se alcanzó el ideal de los carpinteros: el hacer “una obra de tal especialidad” que no tuviese “parangón en Sevilla”. A ello, contribuye su pequeño tamaño, casi una miniatura, y los juegos de luces y sombras que originan los rayos del sol al incidir sobre la profusión de dorados, policromías y espejos, que la hacen asemejarse a una cueva, a una gruta, -volviendo a parafrasear a Bonet-, de un inestimable y alto valor artístico, histórico y cultural para la ciudad hispalense.

La capilla, sorprendente e inesperada, en pleno centro de Sevilla, cautiva a los cientos de sevillanos y extranjeros que traspasan diariamente sus puertas, ya sean por necesidades espirituales, por simple curiosidad o por el mero deleite estético. Entre sus admiradores más internacionales, habría que destacar al escritor y periodista Arturo Pérez Reverte, que la convirtió en la protagonista indiscutible de su novela La piel del tambor. Si bien, la maquilló bajo el nombre de la Iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas y la situó en el barrio de Santa Cruz. Por algo, dice que “mi iglesia favorita (de Sevilla) es la capilla de San José”.


Bibliografía:

BONET CORREA, Antonio: Andalucía Barroca: arquitectura y urbanismo. Sevilla, 1978. Pp. 157-158.

ÁLVAREZ, Jesús: “Pérez-Reverte: «La palabra sigue teniendo futuro y más cuando las imágenes engañan tanto»”. ABC de Sevilla. 5-04-2015. http://sevilla.abc.es/cultura/libros/20150405/sevi-perez-reverte-201504041306.html. Consultado: 8-06-2015.